lunes, 4 de agosto de 2014

Deseos :)

Hoy estoy acá. Sentada en la incomoda silla de mi comedor frente a la computadora, mientras que mi mamá cocina ricos panes para mi cumpleaños de mañana. Ya no se que esperar de la vida. No tengo ni ganas de festejar mi aburrido cumpleaños. Mientras estoy acá con mi trasero entumecido pienso y sueño con mi futuro, el cual es muy cursi en mi mente. Sueño con vivir en Londes. Si, esa hermosa ciudad que la llamo hermosa no porque haya viajado allá (eso es otro sueño pendiente), sino porque al ver vídeos o fotos de aquel lugar me abunda una gran felicidad. Recorrer museos, tener el impotente Big Ben frente a mi o simplemente recorrer sus calles. Siempre ¡PERO SIEMPRE! pienso en eso. Vivir allá un largo tiempo y luego ir a Irlanda para conocer a la persona que quiero y que idolatro (no voy a decir quien todavía, pero seguro ya se hacen una idea) Si... imaginen lo cursi que se que soy que no me atrevo a decirlo ante ustedes.
Tener allá mi vida, teniendo una cafetería o téneria... ¿Téneria? (jajaj ni siquiera existe esa palabra) Bueno pero se entiende ¿No? Con millones y millones de libros, y cupcakes... si, los cupcakes son una gran idea (Amo cocinar). También me gustaría ser escritora, pero no me considero lo bastante buena para serlo.
Todo el mundo dice que hay que perseguir los sueños, pero nadie se da cuenta que hay que tener los instrumentos para hacerlo y yo... todavía no los tengo. Deseénme suerte.


Cierra los ojos

Me desperté sollozando. Con la respiración a mil y las mejillas bañadas en lagrimas. El recuerdo de un sueño lleno de cajones de madera, caras pálidas y abrazos de por medio que al principio eran agradables y reconfortantes, pero que poco a poco se convertían en una desilucion, venían a mi mente. Mi mundo se caía a pedazos. La idea de no volver a verlo me destrozaba. Las lagrimas seguían rodando por mis mejillas a medida que avanzaba por un extenso pasillo negro sin luz... sin salida. Gritos y más gritos se oían desde aquel oscuro y tenebroso pasillo. Se iban sumando susurros acompañados por los constantes sollozos. Hasta que lo vi. Y ahí estaba él, con la expresión relajada y se lo veía feliz. Estaba feliz y siempre lo seria.

lunes, 16 de junio de 2014

Rutinas

Harta... ¡HARTA DE LAS RUTINAS!
De casa, al colegio. Del colegio, al gimnasio. Del gimnasio a casa.
No se ni que hago en casa... me la paso leyendo, tomando té y la mayoría del tiempo tirada.
El colegio. En este momento pertenezco a secundaria. Siempre que me preguntan amigas viejas de mi mamá, de mi abuela o de mis tíos, en donde estoy, es mi perdición. Menciono la simple y asquerosa palabra <<Secundaria>> y se les ilumina la cara. Empiezan a contar anécdotas suyas, que siempre son algo graciosas. Mientras que yo pienso ¿Que tengo para contarles a mis futuros hijos o nietos sobre mi tiempo en la segundaría? (no quiero sonar cursi, pero es verdad) Mis años en la escuela secundaria no son los mejores. Soy caracterizada por la chica tímida y reservada del curso.
Y el gimnasio... bueno, es lo único que hago para decir que no soy una gorda come flanes. Para decir lo mala que soy, el otro día casi me caigo de la cinta. Lo único que me gusta de ir es ver al chico lindo que siempre esta haciendo pesas, y escuchar a mi grupo preferido a través de los auriculares.
Creo que siempre espero algo mejor de mi vida, pero siempre es lo mismo.
Lo único que hago bien en mi rutina es leer libros y tomar té. Si, eso es lo mejor.

the tears stream down my face

Las lagrimas saltan de mis ojos y ya son imposibles detenerlas.
Si tan solo pudiera ver su rostro una vez más. Si tan solo tuvieran un segundo más de vida.
Las personas pasan por nuestra vida por alguna razón, no? Para marcar su huella y luego marcharse.
Si tan solo tuviéramos un minuto, un día con esas personas que ya no están con nosotros. Creo que seria imposible demostrarles todo nuestro afecto, amor, y añoranza.
Pero los días siguen pasando y me voy dando cuenta que es solo un vago sueño. Las personas vienen y se van. Listo. Nos dejan anécdotas que con los años las vamos valorando más porque sabemos que solo de eso nos tenemos que agarrar.
Es en vano llorar y llorar, gritar o patalear, después de todo nos volveremos a encontrar al final de cada camino.

Siempre en mi corazón xox:)